2. Indigestión
Dado que la bilis ayuda a la absorción de grasas y la vesícula biliar actúa como su reservorio, su extirpación provoca una liberación continua de bilis en el duodeno en lugar de intermitente. Este cambio puede afectar la digestión, causando hinchazón y eructos.
3. Alteración del equilibrio de la microbiota intestinal
La bilis contiene componentes antimicrobianos que ayudan a mantener la salud intestinal. Sin la vesícula biliar, el flujo biliar cambia, lo que puede alterar el equilibrio de la microbiota intestinal y aumentar el riesgo de infecciones e inflamación intestinales.
4. Reflujo biliar
La extirpación de la vesícula biliar puede provocar que la bilis fluya rápidamente hacia el estómago, causando reflujo biliar, que puede provocar molestias estomacales. La alta acidez y el contenido de sales biliares en la bilis pueden irritar la mucosa estomacal, causando molestias.
5. Ajustes dietéticos
Algunas personas experimentan reflujo biliar después de la cirugía, lo que provoca síntomas como náuseas y acidez estomacal. Para minimizar las molestias, es posible que deban reducir el consumo de alimentos ricos en grasas, especialmente fritos y con sabores fuertes, aumentar la ingesta de fibra y evitar comer en exceso y el consumo excesivo de alcohol.
6. Trastornos del sueño
El principal efecto de la extirpación de la vesícula biliar es la alteración de la digestión y absorción de grasas. Sin embargo, las condiciones de salud varían de una persona a otra. Algunas personas experimentan trastornos del sueño después de la cirugía, incluyendo mala calidad del sueño, ansiedad e insomnio. Afortunadamente, con los ajustes adecuados, la calidad del sueño puede mejorar.
3 Enfermedades que pueden presentarse después de la cirugía: evite la cirugía si es posible: 1. Gastritis por reflujo
Aunque la producción de bilis continúa después de la extirpación de la vesícula biliar, su secreción disminuye y pierde concentración, lo que debilita la digestión. Si se consumen alimentos difíciles de digerir o ricos en grasas, pueden presentarse hinchazón y diarrea, y el reflujo biliar puede derivar en gastritis por reflujo.
2. Cáncer de colon
Tras la cirugía, el cuerpo puede enfrentar riesgos adicionales, en particular una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de colon. Después de la extirpación de la vesícula biliar, los niveles de ácidos biliares secundarios en el cuerpo aumentan, irritando el colon y elevando el riesgo de cambios cancerosos.
Los estudios indican que las personas que se han sometido a una extirpación de la vesícula biliar tienen un mayor riesgo de cáncer de colon que la población general. Por lo tanto, la extirpación de la vesícula biliar solo debe considerarse cuando sea absolutamente necesaria para prevenir la pérdida de sus funciones protectoras y reducir el riesgo de cáncer de colon.
3. Cálculos en el conducto biliar común
Una vez extirpada la vesícula biliar, el conducto biliar común asume su función. Sin embargo, sin la vesícula biliar para almacenar la bilis, la presión sobre el conducto biliar común aumenta, causando una dilatación compensatoria. Este estancamiento prolongado de la bilis aumenta el riesgo de cálculos biliares.