Por si fuera poco, el repollo ayuda a reducir la inflamación crónica, mejora la digestión y contribuye a disminuir la presión arterial y los niveles de colesterol. A pesar de la gran cantidad de beneficios que ofrece para la salud, hay ciertas personas que deberían evitar incluir el repollo en su dieta.
1. Personas con problemas de tiroides:
La col, al igual que otras verduras crucíferas, contiene bociógenos que pueden interferir con la función tiroidea, especialmente si se consume en grandes cantidades. Los bociógenos pueden dificultar que la tiroides obtenga el yodo que necesita, lo que puede alterar la producción de hormonas y afectar la salud.
Por lo tanto, si padece problemas de tiroides, especialmente bocio (un agrandamiento anormal de la glándula tiroides), consuma col con precaución.