Las connotaciones fueron variando a lo largo de los años; inicialmente se las vinculaba a un mal augurio, pero otras corrientes las relacionan con la transformaciĂłn y la energĂa renovada
A lo largo de la historia, la apariciĂłn de un animal o la presencia de un elemento de la naturaleza ante los seres humanos podĂa tener un significado u otro, segĂşn el momento y las circunstancias en las que se diera el fenĂłmeno.
Las distintas culturas supieron crear mitos y leyendas en torno a los diferentes sucesos del ambiente natural en el que se encontraban, y algunos de ellos permanecen hasta nuestros dĂas, aunque con variaciones en su connotaciĂłn, positiva o negativa, respecto de lo que representaban en cada momento.
Las mariposas, por su naturaleza y metamorfosis, están relacionadas con la transformaciĂłn y los cambios. Además, por su corta vida se las vincula a lo efĂmero, a la ligereza de su vuelo y por supuesto, a la Ă©poca del año en la que aparecen, que coincide con la proximidad de la primavera o el verano.
Sin embargo, el significado puntual de las mariposas negras, que no se ven comĂşnmente, pero cada tanto aparecen, inicialmente, remitĂa a un mal augurio, a la llegada inminente de una mala noticia, e incluso tenĂa una connotaciĂłn luctuosa para quien la viera o para su entorno.
Con el paso de los años, esta imagen negativa de las mariposas negras fue cambiando y ahora, para muchos representa todo lo contrario: la renovación, el cambio y la vida, por su transformación de oruga a crisálida, hasta convertirse en mariposa adulta.
En tanto, para la creencia católica, el budismo o el Feng Shui, las mariposas representan la resurrección, la perseverancia, la libertad y la resiliencia