El thriller cargado de tensión que triunfa en Netflix y solo es apto para mayores

El thriller cargado de tensión que triunfa en Netflix y solo es apto para mayores

Hace un par de noches me puse cómodo en el sofá, con la idea de ver algo que me sacara un poco de la rutina… Y de pronto apareció este título: Fair Play — o “Juego limpio” en su versión en español — una película que ya está dando de qué hablar en Netflix. Lo que prometía ser un drama más —él, ella, oficina, ambiciones—, se convirtió en un thriller cargado, tenso, incómodo, que de a poco descompone con brutal honestidad las dinámicas de poder en una relación.

Desde el principio la película engancha. Emily y Luke —ella interpretada por Phoebe Dynevor, él por Alden Ehrenreich— son una pareja joven, con futuro, comprometidos en secreto mientras trabajan en una firma financiera despiadada. Ambos brillan en su ámbito laboral y en lo personal. Hay química, complicidad, sueños compartidos. Su relación nace en la clandestinidad: nadie en la oficina sabe que están juntos, lo que añade ese toque de emoción prohibida, ese sabor de “no deberíamos estar así” que varias veces provoca sonrisas nerviosas.