El proyector estenopeico: un truco sencillo con objetos cotidianos
La proyección estenopeica sigue siendo la técnica más fiable para quienes no disponen de equipo de protección certificado. Su principio se basa en la óptica más básica: un pequeño orificio permite el paso de un fino haz de luz, reproduciendo, en miniatura e invertida, la imagen del Sol sobre una superficie plana. La principal ventaja es que se realiza la observación de espaldas al Sol.
Crea tu propio dispositivo en dos minutos.
Toma dos hojas de cartulina o dos trozos de cartón rígido. Con una aguja, un alfiler o la punta de un compás, haz un pequeño agujero en el centro de la primera hoja. Colócate de espaldas al sol y sujeta la cartulina perforada sobre tu hombro o a un lado para que le dé la luz. Con la otra mano, sujeta la segunda hoja de papel blanco a unos 50 centímetros o un metro detrás de la primera. Verás aparecer un círculo nítido y brillante: es una imagen reducida del sol. Cuanto más pequeño y regular sea el agujero, más nítida será la imagen, aunque ligeramente menos brillante.
Este método ofrece un espectáculo impresionante: a medida que la Luna se desplaza por el cielo, la imagen proyectada se transforma en una media luna cada vez más delgada. Para intensificar el efecto, se pueden añadir más agujeros al primer trozo de cartón para crear una serie de pequeñas proyecciones. A los niños les encanta participar en su elaboración y pueden observar con seguridad la evolución del eclipse en el papel blanco. Algunas escuelas incluso utilizan espumaderas de cocina, cuyas múltiples perforaciones funcionan como cámaras en miniatura.