El estómago es el órgano responsable de la digestión. Su salud es fundamental, ya que permite descomponer los alimentos en nutrientes para el organismo.
Existen diversas pruebas para examinar este órgano. Una de las principales es la gastroscopia, que utiliza una pequeña sonda para examinar el esófago y el duodeno. Esto permite evaluar el estado del estómago e identificar cualquier anomalía.
Otra prueba menos invasiva y económica es la gastropanel, un análisis sencillo de fluidos corporales que permite evaluar el interior del estómago y su mucosa sin necesidad de gastroscopia, lo que posibilita la detección de afecciones peligrosas, incluido el cáncer.
Radiografía de cáncer de estómago: tumor gástrico
Investigaciones recientes presentadas en la Semana de las Enfermedades Digestivas (DDW) 2024 destacaron afecciones muy específicas que podrían conducir a un diagnóstico de cáncer de estómago años antes, permitiendo un tratamiento oportuno.
Según los autores del estudio, liderados por la Dra. Shruthi Reddy Perati de la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de Rutgers en New Brunswick, Nueva Jersey, esta señal podría detectarse directamente en la boca mediante cambios en la composición bacteriana. De 98 pacientes examinados mientras esperaban una gastroscopia, un tercio de los cuales padecía cáncer gástrico, se observó que aquellos con bacterias como Helicobacter, Selenomonas y Lactobacillus en la boca tenían mayor probabilidad de desarrollar cáncer de estómago, mientras que las personas más sanas presentaban bacterias como Parabacteroides, Alistipes y Phascolarctobacterium.